
El nuevo dueño de Saab, Víctor Muller, posee serios propósitos de volver a renacer al mitológico 92 (fabricado de 1949 a 1956). La idea es la de fabricar un modelo más barato y de menores dimensiones para rivalizar con el Mini Cooper, con el Fiat 500, y con las creaciones de Volkswagen y Mercedes.
Puede que en vez de mostrar un supuesto 9-1, Muller nos exponga a un 92 (9-2) del nuevo milenio. Una idea que no es loca si nos ponemos a pensar seriamente. Este pequeño modelo, y sus derivados, fue la que hizo de Saab una primordial marca en el mundo y en Suecia.
